InicioCosta RicaEdición Especial: La Resistencia Contra la Dictadura Sandinista en Nicaragua

Edición Especial: La Resistencia Contra la Dictadura Sandinista en Nicaragua

Anuncios

Redactado por Esler Sobalvarro en Miami, Florida, con la colaboración de Alejandro Vélez Brenes de Florida y Jairo Contreras de Costa Rica.

En una nación marcada por la opresión y la lucha constante por la democracia y la justicia, emerge una historia de resistencia en Nicaragua que cobra una fuerza sin igual en este contexto. Desde las sombras de la historia reciente, se alzan héroes anónimos y valientes que desafiaron el régimen dinástico Sandinista con una determinación y sacrificio inquebrantables. Las memorias de lucha y resistencia, especialmente desde la perspectiva de aquellos que participaron activamente en organizaciones como REJUDIN y el Frente Amplio Opositor FAO, no deben desvanecer en el olvido. A través de sus historias, testimonios y valentía, se traza un retrato vívido de la tenaz batalla contra la opresión.

Desafiando la Corrupción y la Dictadura desde 2008

La narrativa de lucha contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo comenzó a tomar forma en 2008. Tanto REJUDIN como el Frente Amplio Opositor FAO, organizaciones de las cuales fui fundador, decidieron enfrentar con valentía y convicción la corrupción política y la opresión del FSLN. Este grupo de activistas valientes rápidamente se convirtió en el blanco constante de las tácticas del régimen. Sus esfuerzos no pasaron desapercibidos, y su voz resonó en medio de la apatía y el escepticismo que rodeaban la realidad política de Nicaragua.

La Batalla en las Sombras

Los esfuerzos de REJUDIN y el FAO no estuvieron exentos de dificultades. Enfrentaron tácticas maquiavélicas diseñadas para socavar su resistencia. Desde infiltraciones y desinformación hasta acusaciones falsas de delitos, el régimen utilizó cada herramienta en su arsenal para intentar aplastar la voz de la oposición. No obstante, estos activistas no se rindieron. Con valentía y determinación, denunciaron estas tácticas y se mantuvieron firmes en su lucha por la justicia y la democracia.

Los Héroes Silenciosos y el Impacto Duradero

El abogado Alejandro Vélez Brenes se ha unido a la lista de víctimas del régimen opresor de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Capturado el 14 de mayo de 2023 por efectivos policiales al servicio del régimen y luego regresado a su hogar bajo la condición de «medidas de presentación periódica en la Policía Nacional», según los informes de la abogada Yonarqui Martínez a través de Twitter, Vélez Brenes ha tomado la difícil decisión de buscar seguridad en el exilio. Este episodio ejemplifica cómo la lucha por la justicia y la democracia en Nicaragua sigue enfrentando desafíos constantes, y cómo la voz de aquellos que se alzan contra la opresión sigue siendo fundamental.

Alejandro Vélez Brenes (52), Abogado, docente universitario y miembro del partido cancelado Ciudadanos por la Libertad, ha demostrado una actitud crítica hacia el régimen desde sus inicios. Siempre ha mostrado una actitud crítica hacia el régimen desde sus inicios. Desde sus espacios, ha denunciado públicamente temas como el Servicio Militar Obligatorio y la búsqueda de la democracia. Su compromiso le ha llevado al exilio, al igual que miles de nicaragüenses que enfrentan esta dura realidad. Vélez, desde su juventud en los años ochenta, criticó al sandinismo y al Servicio Militar Obligatorio, demostrando que temas actuales ya estaban presentes en ese entonces. El sandinismo no cambia, solo cambia de estrategia.

La noticia más reciente y de resistencia en Nicaragua fue la detención la semana pasada en agosto de 2023 por el régimen de Daniel Ortega a través de la Policía Nacional, quienes detuvieron arbitrariamente a Lester Solís Macolla, de 38 años, quien en su momento fue integrante de la Resistencia Juvenil por la Dignidad Nacional (REJUDIN). Aunque estuvo exiliado en EEUU, su caso no prosperó porque hace 11 años no se habló de persecución política en Nicaragua.

Lesther Solís, fue miembro de REJUDIN en el 2011, demostró que incluso aquellos que no siempre están en el centro de atención juegan un papel crucial, como vimos en su reciente detención en Nicaragua. Léster Solís Macolla, quien no pudo soportar el duro exilio en EEUU, regresó a Nicaragua discretamente, pero la dictadura lo tenía en la mira. Se involucró en la lucha cívica ejerciendo su derecho a expresarse. «Él tenía su página en Facebook y de manera frontal hacía señalamientos de manera satírica a la dictadura. En cualquier otro país con un mínimo de democracia, esto no sería un delito. Esto es simplemente ejercer ciudadanía, pero en nuestro país las cosas a veces son hasta disparates». Su compromiso con la causa y su resiliencia en medio de la persecución demuestran que cada voz, por más silenciosa que sea, tiene el poder de cambiar la historia. Pero el legado no se limita a unos pocos. Hay innumerables héroes anónimos cuyos esfuerzos y sacrificios merecen ser mencionados. Son aquellos que, sin esperar reconocimiento, luchan incansablemente por un Nicaragua mejor.

La Lucha de un Ciudadano.

(Jairo Contreras)
Recuerdo aquella reunión en la que unos cuantos jóvenes decidimos no seguir callando ante un Sistema Corrupto, caudillista y tradicional.
Jóvenes que apostamos a la Construcción de una Nueva Nicaragua, jóvenes dispuesto a darlo todo por amor a su patria.
Y lo hicimos, y aún lo continuamos haciendo.

Y sí, fue el nacimiento de la «Resistencia Juvenil por la Dignidad Nacional» (REJUDIN).
Organización que se presentó como una verdadera fuerza opositora contra la Dictadura Sandinistas y todos sus cómplices, llamense estos Empresarios o seudopoliticos.

Y así, durante más de 5 años, desde su nacimiento en 2009. Confrontó Civica y pacíficamente al Sistema Político lo que trajo consigo cárcel, persecusión y exilio de varios de sus miembros. Cómo en mi caso particular que fuí detenido 49 veces, 3 de ellas en las mazmorras del Chipote. Agredido fuertemente (rajada la cabeza, quebrada una costilla, quebrada la nariz) y asedio y persecusión constante. Aunado a la desaparición de mi Historial Académico de la UNAN-Managua.
Todo esto antes del 2018.

Pero nada de esto calló nuestras voces o apagó nuestro Espíritu de Lucha. Todo lo contrario, el hambre y sed de Justicia y Libertad se acrecentó más y más.

Y hoy, a 14 años de Lucha a 14 años de REJUDIN nos mantenemos firmes en nuestras convicciones de lucha. Con más firmeza y coraje de lucha, con más sensatez y razón en la Construcción de esa Nueva Nicaragua.
Y la construiremos, y la Libertad y la Justicia prevalecerán.
Porque ya no somos unos cuantos, ahora somos más!

Mi Viaje en la Lucha por la Democracia en Nicaragua

Quiero hablar como Esler Sobalvarro y mis memorias de lucha y resistencia en Nicaragua, especialmente desde el punto de vista de quienes participaron activamente en organizaciones como REJUDIN y el Frente Amplio Opositor FAO, no deben quedar en el olvido. Como ex fundador de estas agrupaciones, fui testigo y partícipe de los desafíos y peligros que enfrentamos al oponernos al régimen dinástico Sandinista.

Desde 2008, tomamos la decisión firme de luchar contra la corrupción política y el FSLN. Nos convertimos rápidamente en una amenaza para el régimen, lo que nos llevó a ser objetivo constante de las tácticas de infiltración y desinformación por parte de la Secretaría del FSLN y otros poderes fácticos alineados con el Frente.

Jóvenes provenientes de organizaciones como la FES y UNEN se nos acercaban, fingiendo descontento con el régimen, en un intento de infiltrarse y desestabilizar nuestras filas. Estas tácticas eran acompañadas de intentos de difamación contra nuestros líderes, usando acusaciones falsas de delitos como intento de violación.

Nuestra agrupación, muy consciente del plan de soberanía nacional que el FSLN había estado implementando desde la década de 1980, denunció constantemente estas tácticas de persecución, manipulación y neutralización. Sin embargo, las realidades políticas de Nicaragua no ofrecían protección ni apoyo.

A pesar de los avances en conciencia y resistencia, todavía enfrentamos los desafíos de una política tradicional plagada de viejos vicios. La lucha sigue siendo por la justicia, la democracia y el respeto a los derechos de todos los nicaragüenses, especialmente de aquellos grupos marginados como los campesinos y jóvenes.

La batalla es dura, pero con determinación y unidad, confío en que podremos superar los obstáculos y construir un Nicaragua libre y justo para todos.

La persistencia y resiliencia del movimiento opositor no solo se vio desafiada por infiltraciones y difamaciones. El régimen también utilizó tácticas sucias y maquiavélicas para intentar quebrar y desacreditar a los líderes de la resistencia. Una de esas tácticas era la «muerte civil», donde se montaban escenarios falsos, como fotos de borracheras, para destruir la imagen y reputación de nuestros líderes. Estos intentos de difamación buscaban presentarlos como personas indignas de confianza y líderes incapaces.

Pero las tácticas del régimen no se detuvieron ahí. También hubo casos donde algunos miembros del movimiento, por razones personales o por presión, se torcieron y empezaron a colaborar con los aparatos de inteligencia del régimen. El régimen, con su poder e influencia, a menudo nos tentó con prebendas: puestos de trabajo, salarios atractivos, vehículos, casas y otros privilegios, todo con el propósito de hacernos desistir de nuestra lucha.

Un episodio que destaca esta táctica ocurrió durante las protestas en apoyo a la pensión reducida de vejez. Mientras intentábamos pasar agua a los ancianos que estaban en huelga de hambre, Jairo Contreras y yo, Esler Sobalvarro, fuimos arrestados y llevados al distrito 7 de la policía. Nos trataron como criminales, nos desnudaron por completo y nos encerraron. Sin embargo, poco tiempo después, un individuo que estaba al tanto de nuestra detención nos sacó de las celdas y nos ofreció un trato: puestos, salarios y vehículos a cambio de que abandonáramos la protesta y nuestra resistencia. A pesar de las condiciones adversas y las ofertas tentadoras, nuestra respuesta fue firme: nuestra conciencia no tiene precio y no traicionaríamos a nuestra gente.

Estos desafíos, aunque dolorosos y difíciles, solo reforzaron nuestra determinación para continuar luchando por la justicia y la democracia en Nicaragua. Nuestra resistencia no se basa en beneficios personales, sino en un profundo compromiso con el bienestar y la libertad del pueblo nicaragüense.

Desde el exilio, la distancia solo ha fortificado mi compromiso con Nicaragua. A pesar de los desafíos, la intimidación y las tentaciones que enfrentamos, nunca flaqueé en mi determinación de luchar por la justicia y la libertad de mi pueblo. Los obstáculos que el régimen impuso solo sirvieron para acentuar la importancia de nuestra causa.

Ser exiliado es un recordatorio constante del sacrificio que muchos hemos tenido que hacer por un ideal mayor: un Nicaragua libre de opresión. Sin embargo, el exilio no ha mermado mi espíritu ni mi determinación. Al contrario, ha ampliado mi perspectiva y reforzado mi convicción de que la lucha por la democracia es justa y necesaria.

Con la esperanza como brújula y la solidaridad como motor, estoy convencido de que «Somos+», una frase que no solo simboliza la suma de nuestras fuerzas sino también la certeza de que, juntos, podemos superar cualquier adversidad. No importa cuán poderoso sea el enemigo, la voluntad del pueblo, cuando se une con un propósito común, es invencible.

En este camino hacia la democracia, confío en que la resiliencia y unidad del pueblo nicaragüense prevalecerán. Seguiremos resistiendo, educando y movilizando, hasta que las sombras de la dictadura se disipen y den paso a un nuevo amanecer de libertad y justicia en Nicaragua. Porque no luchamos solo por nosotros, sino por las futuras generaciones que merecen un país donde la democracia, el respeto y la dignidad sean la norma y no la excepción.

La Lucha contra la Traición y las Tentaciones

La lucha no estuvo exenta de traiciones internas. Algunos miembros cedieron ante las tentaciones del régimen, traicionando la causa en busca de beneficios personales. Sin embargo, la resistencia no se quebró. Incluso cuando las ofertas de puestos, salarios y privilegios se presentaron, aquellos comprometidos con la lucha demostraron que la conciencia y el compromiso con la justicia eran más fuertes que cualquier tentación.

La Sublevación de Abril de 2018: Un Punto de Inflexión

La sublevación de abril de 2018 marcó un punto de inflexión en la lucha contra la dictadura. Lo que durante años había sido una lucha silenciosa y constante se convirtió en un grito ensordecedor de descontento nacional. El pueblo, unido en su búsqueda de libertad, finalmente encontró el valor para enfrentar la opresión y exigir un cambio.

Historias de Bravura y Sacrificio

Entre los muchos héroes anónimos de esta sublevación, surgieron figuras que se convirtieron en símbolos de resistencia. Estudiantes como Alvaro Conrado, quien a pesar de ser herido de bala, exclamó “¡Quiero que se acabe la represión!” antes de sucumbir a sus heridas, se convirtieron en mártires y recordatorios de la brutalidad del régimen. Sus historias son testimonio del precio que muchos estuvieron dispuestos a pagar por la libertad.

La Comunidad Internacional Responde

Ante la magnitud de la crisis y la evidente violación de derechos humanos, la comunidad internacional no pudo permanecer indiferente. Organismos como la OEA, la ONU y la Unión Europea condenaron enérgicamente la violencia y represión del régimen Sandinista. Muchos países, incluido Estados Unidos, impusieron sanciones económicas y restricciones diplomáticas a Nicaragua.

Estos esfuerzos internacionales, aunque cruciales, no pueden sustituir la valentía y determinación del pueblo nicaragüense. A fin de cuentas, es la gente de Nicaragua, con su resistencia y anhelo de justicia, quien debe liderar el camino hacia un futuro democrático.

El Legado y el Futuro

La lucha por la democracia y la justicia en Nicaragua está lejos de terminar. Líderes como Esler Sobalvarro, Lesther Solís, Jairo Contreras y Alejandro I. Vélez Brenes son recordatorios vivientes de la resistencia inquebrantable. Su valentía y compromiso son un faro de esperanza para un futuro donde Nicaragua sea un país donde la democracia, el respeto y la dignidad sean la norma. Y aunque mencionamos a algunos, sabemos que hay muchos otros que merecen reconocimiento por sus esfuerzos incansables en la lucha por la justicia y la libertad.

Un Legado de Unidad y Esperanza

El movimiento de abril de 2018 no solo unió a líderes con una historia compartida de más de una década, sino que también atrajo a una nueva generación de jóvenes comprometidos. El despertar nacional e internacional que resultó de la sublevación demostró que el espíritu de resistencia estaba vivo y vibrante. Movimientos como el Movimiento Nacional 19 de Abril, el Movimiento Nacional 18 de Abril y la Unidad Nacional de Autoconvocados, entre otros, dieron voz a un pueblo que había estado en silencio durante demasiado tiempo.

El Futuro: Una Nicaragua Libre y Democrática

El legado de la resistencia en Nicaragua es uno de valentía, unidad y determinación. Cada sacrificio, cada manifestación y cada voz alzada en contra de la dictadura contribuyeron a un movimiento que trasciende el tiempo y las fronteras. La lucha por la democracia y la justicia sigue ardiendo en el corazón de cada activista y ciudadano comprometido. A medida que Nicaragua sigue enfrentando desafíos, el legado de la resistencia es un faro de esperanza que guía el camino hacia un futuro donde la opresión sea solo un recuerdo y la libertad y la democracia sean la norma.

El Renacimiento de la Cultura y la Identidad Nicaragüense

A medida que los meses y años pasaron, una nueva forma de resistencia emergió en Nicaragua: la expresión cultural. Los artistas, músicos, escritores y poetas, comenzaron a usar sus plataformas para contar las historias del sufrimiento y la esperanza del pueblo. Las pinturas murales reflejando las luchas y aspiraciones del pueblo brotaban en las calles de las ciudades y pueblos. La música, una combinación de tradición y modernidad, resonaba con letras de protesta y anhelos de un país libre.

Esta resurgencia cultural no solo sirvió como una forma de resistencia contra el régimen, sino también como un recordatorio de la rica tapezca cultural que Nicaragua ha tenido por generaciones. Era una manera de reafirmar la identidad nacional en medio del caos y la represión.

La Diáspora Nicaragüense

Debido a la crisis política y social, muchos nicaragüenses se vieron obligados a dejar su tierra natal en busca de seguridad y oportunidades en el extranjero. Esta diáspora, dispersa por países de América Latina, Estados Unidos y Europa, llevó consigo la cultura, historia y resistencia nicaragüense. Lejos de su tierra, estos expatriados se convirtieron en embajadores de su patria, creando conciencia sobre la situación en Nicaragua y organizando apoyo para sus compatriotas en casa.

Estas comunidades en el extranjero se convirtieron en centros de solidaridad y activismo. Organizaron eventos de recaudación de fondos, manifestaciones y campañas de concienciación, asegurándose de que el mundo no olvidara a Nicaragua.

La Jornada hacia la Reconciliación

Después de años de resistencia, los signos de cambio comenzaron a surgir lentamente. Las presiones internacionales y las constantes protestas internas hicieron mella en el régimen. Aunque el camino hacia una Nicaragua democrática y justa aún es largo, los primeros pasos hacia la reconciliación ya se están dando.

Es esencial que, en esta nueva fase, la nación se una para sanar las heridas del pasado. La justicia debe ser impartida, pero siempre con un enfoque en la reconstrucción y en el establecimiento de un sistema inclusivo y democrático.

Conclusión

La historia de Nicaragua en la última década es testimonio del poder del espíritu humano, de su capacidad para resistir la adversidad y luchar por un mejor mañana. Aunque el camino ha estado plagado de obstáculos, la determinación del pueblo nicaragüense es inquebrantable.

Es mi esperanza que, con el tiempo, Nicaragua florezca como una nación donde la democracia, la justicia y la libertad sean pilares inquebrantables, y que las futuras generaciones miren hacia atrás con gratitud y respeto a aquellos que sacrificaron tanto por el bienestar de todos. Porque, en última instancia, Nicaragua no es solo una nación; es un símbolo de resistencia, esperanza y amor incondicional por la tierra y su gente.

Nota del Editor: Agradecemos a todos los héroes y heroínas que lucharon y siguen luchando por una Nicaragua mejor. Su valentía y dedicación son un ejemplo para todos nosotros.

Esler Sobalvarro
Esler Sobalvarrohttp://portavozciudadano.com
Esler Jardiel Sobalvarro Leiva es un emprendedor nicaragüense con experiencia en liderazgo sociopolítico y empresarial. Es fundador de Enlace Comercial LLC en Miami y trabajó como miembro del Comité de Asesoría de la Juventud de la Embajada de Estados Unidos en Nicaragua. Actualmente, es el presidente del periódico en línea portavozciudadano.com y defiende los derechos de libertad pública, la democracia y elecciones justas y transparentes en Nicaragua.
Stay Connected
16,985FansMe gusta
2,458SeguidoresSeguir
61,453SuscriptoresSuscribirte
Must Read
Related News

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.